Esconderse. Huir
de la vorágine. Encontrar calma.
Será ahí? Será
entonces? Sabía que esas preguntas nunca
dejarían de perseguirlo. Como el
tiempo. Tiempo que corre, que se escapa
y duele.
En él todo es sufrimiento.
Angustia y soledad. Ni el pozo
más profundo, ni el más alto de los árboles.
Planicie, pura y llana. Planicie que no sirve, que no aguanta. Estúpida
planicie.
Esconderse. Huir
de la locura. Encontrar armonía.
Hacia dónde? Hacia cuándo? No existía un ahora que lo conforme. Nunca hubo un mañana que lo contenga. Ni el
pasado más lejano, ni el futuro menos certero.
Espacio, vacío y amargo. Espacio que lo oprime. Tenebroso espacio.
Y la nada, que lo espera. Armoniosa y calma.